Por Mario Cantos López
Introducción
Dentro del conjunto de yacimientos de la Sierra de Atapuerca se han encontrado restos fósiles y evidencia de la ocupación de la sierra por parte de cinco especies distintas del género Homo, con un marco cronológico que abarca desde los 1.3Ma hasta los 40k, ocupando de esta forma uno de los enclaves más importantes para la evolución humana a lo largo de la historia de la arqueología.
A su vez, dentro de esta variedad etnográfica, encontramos dentro del margen de los niveles estratigráficos del yacimiento de “la Sima del
Elegante” uno de los hallazgos más significativos de la Sierra de Atapuerca, los restos óseos e industria lítica de miembros del género Homo que datan entre los 1.4Ma y los 1.2Ma retrasando la llegada del género Homo al continente europeo unos 600.000 años. Esta especie conocida como Homo sp ha estado presente en el registro fósil de la sierra de Atapuerca desde 2007 y a día de hoy se siguen encontrando restos que ayudan a desarrollar nuestro conocimiento sobre esta especie.
Contexto arqueológico
Este Hominino se encuentra en el ya mencionado yacimiento de “la Sima del Elefante”. El yacimiento de la “Sima del Elefante” fue descubierto tras la creación de la Trinchera del Ferrocarril. Fue el último de los grandes yacimientos en el que se iniciaron las intervenciones arqueológicas, aunque ya ha proporcionado importantes descubrimientos como son: los fragmentos de una mandíbula y un premolar inferior acompañados de industria lítica del
modo 1, olduvayense, en el nivel estratigráfico TE9 (Terradillos 2014); o el reciente descubrimiento de un fragmento de rostro con rasgos modernos y aún más elementos de industria lítica en el nível TE7 en julio de 2022 (Fig 2) (Huguet, 2022). La Sima del Elefante es
una cavidad de unos 25m de altura y esta rellenada con un depósito de sedimentos organizados en al menos 15 niveles, del 7 al 21 (Fig 3) (Terradillos 2014).
La metodología usada en los yacimientos de la sierra de Atapuerca a día de hoy nace hace 30 años y consiste en la realización de excavaciones superficiales que siguen la estratigrafía, permitiendo la recuperación de todos los elementos arqueológicos, así como la
construcción de un contexto en que situar los descubrimientos en relación con las estrategias ocupacionales seguidas por los homínidos primitivos, su paleoambiente, la cronología, la tafonomía de las piezas y los yacimientos, la paleontología, etc. (Huguet, 2015) .Para el análisis
de la cronología es habitual el uso de unos taladros que incorporan un tubo para coger sedimento además de una brújula y un clinómetro para referenciar el norte y la inclinación.
El método de trabajo ha sido similar al empleado en los sitios de Galería y Gran Dolina en los años 90, detectándose las direcciones de la magnetización residual de los sedimentos gracias a las muestras recogidas con el taladro permitiendo de esta forma ajustar la cronología de los diferentes niveles estratigráficos del yacimiento a períodos concretos de la historia geológica (Moral; Terradillos, 2005)
Rasgos de la especie
Debido a la falta de datos concluyentes se desconocen rasgos característicos o distintivos de esta especie, no obstante, los pocos restos recuperados en las campañas desde las excavaciones del año 2007 a las excavaciones del pasado julio de 2022 nos ayudan a determinar algunos detalles morfológicos como como pueden ser cara aplanada y por consiguiente rasgos modernos. A su vez, los restos de industria lítica que se han encontrado adyacentes a los restos óseos, nos ayudan a conocer que el nivel de desarrollo de estos primates se
detuvo en el modo 1, olduvayense.
Significado en la evolución humana
Los descubrimientos en el yacimiento de “la Sima del Elefante” nos permiten afirmar la presencia de ocupación humana hace 1,3-1,4 millones de años en la sierra de Atapuerca. La trascendencia de estos descubrimientos recuperados en la Sima del Elefante (industria lítica,
restos óseos y marcas de cortes de origen humano en los huesos de fauna de la región) no se limita exclusivamente a la presencia humana en la sierra con una cronología tan extraordinaria, sino que repercute en el estudio de la evolución humana en Europa, donde las evidencias de presencia humana en cronología tan antiguas son muy escasas (Arsuaga, 2021).
La aparición de estos restos, junto con los restos de Homo antecesor en el yacimiento de Gran Dolina, localizado en la trinchera del ferrocarril de la Sierra de Atapuerca, desmiente por completo la teoría de la Europa joven.
Finalmente cabe destacar la importancia del último descubrimiento de una cara parcial de hace 1.4Ma dado que el resto recuperado hará posible determinar cómo era la cara de estos individuos y conocer el origen de la cara nuestra especie (Arsuaga 2022).
Conclusión
Los yacimientos de Atapuerca representan un horizonte que aún tiene mucho que aportar al campo de la ciencia, la arqueología y de la investigación. En un ambiente que destaca por la enorme variedad de descubrimientos y por su vital importancia para el correcto entendimiento del desarrollo del género Homo para la evolución
humana, ninguno resulta tan impactante como los pocos restos óseos pertenecientes al Homo sp, en parte por la longevidad de los descubrimientos, también por la incógnita de su significado dentro de la imagen de la expansión fuera del continente africano por parte de los primeros humanos. La incertidumbre de saber cómo llegaron a Atapuerca y de dónde vinieron.
El Homo sp es uno de los grandes enigmas de la evolución, y con cada campaña de excavación que se lleva a cabo, la arqueología se encuentra más cerca de destapar este misterio.
