Por CPC
El arte contemporáneo encuentra un escenario inusual en el Palacio de Liria, una de las joyas patrimoniales de Madrid. En este entorno cargado de historia, la artista portuguesa Joana Vasconcelos presenta una exposición que no solo ocupa el espacio, sino que lo transforma. Sus obras, exuberantes y profundamente simbólicas, se insertan entre muebles de época, retratos ilustres y tapices centenarios, proponiendo una lectura audaz y renovada de lo que entendemos por “herencia cultural”.
Una artista que trastoca los códigos
Joana Vasconcelos nació en París en 1971, aunque su carrera artística se desarrolló en Portugal, donde estudió en el prestigioso Ar.Co de Lisboa. A lo largo de tres décadas, ha desarrollado una obra reconocible por su uso de materiales cotidianos y técnicas tradicionales —ganchillo, bordado, cerámica— reinterpretados en clave monumental. Su estilo combina referencias al arte popular, a la cultura pop, al feminismo y a la historia del arte, siempre con una intención crítica y provocadora.
Su fama internacional creció con obras como A Noiva, Coração Independente o la serie de Valquirias, esculturas de gran escala que parecen criaturas fantásticas tejidas a mano. Ha representado a Portugal en la Bienal de Venecia y ha expuesto en instituciones como el Château de Versailles, el Guggenheim de Bilbao o el Museo de Arte Contemporáneo de Serralves.
Un diálogo entre épocas
En su intervención en el Palacio de Liria, Vasconcelos no busca competir con el arte clásico, sino generar un diálogo a contracorriente. Piezas como Valquíria Liria —creada especialmente para esta exposición— se extienden por techos y escaleras como si fueran organismos vivos que se adaptan al espacio barroco. El contraste es deliberado: tejidos coloridos frente a mármoles sobrios, formas blandas junto a retratos formales.
Esta convivencia estimula una nueva forma de mirar el palacio. El visitante ya no es un mero espectador de reliquias del pasado, sino parte de una experiencia en movimiento, donde lo decorativo se convierte en acto político y lo artesanal en forma de resistencia simbólica.
Feminismo, memoria y materiales humildes
Uno de los hilos conductores de la obra de Vasconcelos es la reivindicación del trabajo femenino. Técnicas tradicionalmente relegadas al ámbito doméstico, como el bordado o el crochet, adquieren en sus manos una dimensión monumental y crítica. Al incorporar estos lenguajes en contextos solemnes —como un palacio aristocrático— la artista cuestiona la historia del arte desde dentro, señalando lo que se ha excluido o invisibilizado.
Lejos de ser una simple provocación estética, sus piezas construyen una narrativa alternativa sobre el poder, la belleza y la memoria. En vez de rechazar la tradición, la revuelven, la sacuden, y le dan nueva vida.
Un palacio con eco contemporáneo
La propuesta de Joana Vasconcelos en el Palacio de Liria demuestra que el arte contemporáneo puede activar el patrimonio histórico de formas inesperadas. En lugar de imponer su discurso, la artista lo entrelaza con el del lugar, generando preguntas más que respuestas. ¿Qué significa conservar? ¿Qué voces faltan en los relatos oficiales? ¿Qué lugar ocupa lo femenino en nuestras memorias colectivas?
Vasconcelos convierte el palacio en algo más que un contenedor de objetos antiguos: lo convierte en un interlocutor del presente.
Datos prácticos de la exposición
- Lugar: Palacio de Liria, Calle de la Princesa, 20, Madrid (metro Plaza de España / Ventura Rodríguez)
- Fechas: Del 1 de febrero al 31 de julio 2025 (prorrogada hasta el 31 de agosto)
- Horarios: Lunes: 10:00–15:00 (último acceso 13:30) / martes a domingo y festivos: 10:00–20:00 (último acceso 18:30)
- Entradas: General: 23 € / reducida (jóvenes, mayores, discapacidad): desde 18 € / gratuita: lunes a las 10 h (aforo limitado, reserva previa online) / visitas guiadas: desde 38 €
- Accesibilidad: Recorrido adaptado para sillas de ruedas
- Visitas guiadas y audioguías disponibles en español, inglés y francés
- Visita a espacios inéditos: capilla privada, biblioteca, salón de música y jardines
- Duración aproximada de la visita: 1 hora
